Actualizada el 21 de agosto de 2026
Privacidad
Esto explica qué datos tuyos guarda DameTrabajo, dónde viven y quién puede verlos. Vale para la aplicación web y para la extensión de navegador, que tienen partes distintas y se explican por separado.
En corto
- Lo que cargás es tuyo y solo lo ve tu cuenta.
- No vendemos tus datos. Tu perfil y tus postulaciones no salen para publicidad nunca.
- Las cookies de anuncios te las preguntamos con un cartel, y sin tu sí no cargan.
- La extensión lee avisos, y lo que vos le pidas guardar. Nunca tus mensajes.
- Podés pedir que borremos todo, y se borra.
Quién es el responsable
DameTrabajo es un producto de Sur Labs, LLC, una sociedad de Delaware, Estados Unidos, con domicilio en 131 Continental Dr, Suite 305, Newark, DE 19713. El producto se opera desde Argentina. Para cualquier tema de privacidad, incluido borrar tus datos, el contacto es hola@dametrabajo.com.
Qué guarda la aplicación
Lo que guardamos es lo que cargás vos o lo que generás usando el producto:
- Tu cuenta: correo electrónico y contraseña. La contraseña se guarda cifrada y no la podemos leer, ni nosotros ni nadie.
- Tu perfil profesional: nombre, ubicación, años de experiencia, estudios, idiomas, historial laboral y lo que hayas cargado de tu CV.
- Tus preferencias de búsqueda: en qué países te pueden contratar, cómo querés trabajar, los números de sueldo que pusiste y la lista de cosas que pediste no afirmar nunca.
- Tus postulaciones: los avisos que guardaste, en qué estado está cada uno y las notas que escribiste.
- Los documentos generados: los CV y las cartas armadas para cada aviso.
- Tu contenido de marca personal: los textos programados y, si los pegaste, los enlaces y los números de lo que publicaste.
- Las respuestas que llegan a tu dirección de DameTrabajo, si armaste una: quién escribió, el asunto y el texto del mensaje.
Ese último punto es nuevo y merece un párrafo aparte, porque es correspondencia tuya. La dirección de DameTrabajo reenvía todo a tu casilla de siempre —eso no cambió— y además ahora guarda el mensaje, para que puedas volver a leerlo dentro de la aplicación, al lado de la postulación a la que corresponde. El texto del mensaje se borra a los doce meses de recibido, automáticamente. Queda la fila —de quién era, con qué asunto, de qué aviso— que es lo que hace que el historial de una búsqueda se entienda, y eso no es la correspondencia.
Los números de sueldo y las notas de entrevistas son de las cosas más sensibles que hay en una búsqueda laboral. Están tratados como tales: viven en tu cuenta y no salen de ahí.
Dónde vive y quién lo ve
Todo eso está en una base de datos en un servidor propio, alquilado a un proveedor de infraestructura, no en una plataforma de terceros que además haga otra cosa con los datos. La base tiene reglas de acceso por fila: tu cuenta solo puede leer y escribir tus propias filas. No es una promesa de que no vamos a mirar, es que la base rechaza la consulta.
Hay una excepción que conviene decir de frente: como administradores tenemos acceso técnico al servidor y a la base, que es lo que hace falta para poder hacer copias de seguridad y arreglar cosas cuando se rompen. No usamos ese acceso para leer datos de nadie, salvo que vos nos pidas ayuda con algo puntual.
No vendemos datos y no hay ninguna vidriera de candidatos. Tu perfil no aparece en buscadores y nadie te encuentra acá. Nada de lo que está en esta lista —tu perfil, tu CV, tus postulaciones, tus sueldos, tus mensajes— se comparte con nadie para publicidad, ni con permiso ni sin permiso. Lo único que puede salir para eso es lo que explicamos en Medición, y solo si lo aceptaste.
La extensión de navegador
La extensión sirve para guardar avisos sin copiarlos a mano. Funciona así, y no hace nada más:
- Corre en las páginas de avisos de empleo de LinkedIn y de los portales de la lista, en tu feed de LinkedIn, en la página de una publicación que hayas abierto, en la página de resultados de tus propias publicaciones, y en la aplicación de DameTrabajo. En ninguna otra página se activa.
- Cuando tocás el botón de guardar, lee lo que está a la vista: título, empresa, ubicación, modalidad, el texto, el enlace y si el sitio lo marcó como ya postulado.
- Eso queda guardado en el almacenamiento de tu propio navegador, en tu computadora. No se manda a ningún servidor.
- Recién viaja a tu cuenta cuando abrís la aplicación y tocás importar. Ahí queda en tu cuenta, con las mismas reglas de acceso que todo lo demás.
Hay dos cosas más que puede leer, y las dos las tenés que pedir vos:
- Una publicación de LinkedIn que sea una oferta de trabajo, la hayas abierto o la veas pasar en tu feed. Muchas ofertas circulan como posteo y no como aviso. Se lee el texto de esa publicación, quién la escribió y los enlaces que trae, y se manda a tu cuenta solo cuando tocás guardar.
- Los números de tus propias publicaciones —impresiones, reacciones, comentarios—, en la página donde LinkedIn te los muestra a vos. No se leen los de nadie más, y no se guarda el nombre de ninguna empresa ni región de tu audiencia: solo cuánto pesa la primera de cada lista.
La extensión no lee tus mensajes, ni tus contactos, ni tu perfil. No inyecta código traído de internet, no usa cookies de seguimiento, no muestra publicidad y no manda datos a terceros. Nada de lo que lee sale de tu navegador hasta que tocás guardar.
Cuando la instalás, Chrome avisa que puede leer y cambiar tus datos en linkedin.com, sin decir en qué páginas. Es la letra del navegador, que da los permisos por dominio y no por pantalla: no existe forma de pedir solo las seis de la lista de arriba. Hace falta porque LinkedIn cambia de pantalla sin recargar, y sin ese permiso el botón de guardar no vuelve a aparecer cuando pasás de un aviso al siguiente. Qué se lee en cada una está escrito arriba, y el código de la extensión se puede revisar entero: es el mismo que se instala.
Para borrar todo lo que guardó alcanza con vaciar la cola desde su propio menú, o con desinstalarla.
Y sí mira tu feed. Dicho con precisión.
Esto cambió, y va en un bloque propio porque la versión anterior de esta página prometía lo contrario: que el feed nunca se leía. Ahora se mira, y conviene ser exacto sobre qué significa eso.
Cuando estás en tu feed, la extensión mira el texto de las publicaciones que ya están dibujadas en tu pantalla para decidir si alguna es una oferta de trabajo y ponerle un botón de guardar. Muchas de las mejores ofertas de la región circulan así y no como aviso. Ese texto no sale de tu navegador: la publicación se manda a tu cuenta únicamente cuando tocás el botón.
Y lo que no hace, que es la parte que importa: no recorre tu feed solo, no hace scroll automático, no le pide a LinkedIn nada que tu navegador no haya pedido ya, y no guarda absolutamente nada de las publicaciones que no elegiste guardar. Esa es la diferencia entre una herramienta y un raspador, y es la razón por la que esto puede existir sin poner en riesgo tu cuenta.
Inteligencia artificial
Cuando generás un CV o una carta para un aviso, el texto del aviso y las partes de tu perfil que hacen falta se procesan con un modelo de lenguaje de un proveedor externo, que devuelve el borrador. Los proveedores que usamos no entrenan sus modelos con lo que se les manda por su interfaz de programación.
Nunca les mandamos tu contraseña, ni tus notas privadas de entrevistas, ni los enlaces a otras postulaciones tuyas. Y si activaste practicar entrevista, el audio de esa llamada se procesa en el momento para poder responderte y no se guarda.
Si usás el asistente del panel de la extensión, se le manda el texto del aviso que tenés en pantalla y un resumen de tu perfil y de cómo viene tu búsqueda, que es lo que le permite contestarte sobre ese puesto en concreto y no en general. No se le manda tu contraseña ni tus notas privadas.
De esa conversación, en nuestro servidor solo queda un contador: cuántos mensajes usaste hoy y a qué hora fue el último, que es lo que sostiene el tope diario. Ese contador se borra a los siete días. La charla en sí se guarda en el almacenamiento de tu propio navegador, no en tu cuenta, así que desinstalar la extensión se la lleva.
Otra cosa es el dictado de las preguntas de marca personal, que es opcional y tiene su propio botón. Ese usa el reconocimiento de voz que ya trae tu navegador: Chrome no lo resuelve en tu máquina, manda el audio a Google y devuelve el texto. No pasa por nuestros servidores, nosotros solo recibimos lo que quedó escrito en el cuadro. Si preferís que tu voz no salga de tu computadora, escribí la respuesta: es exactamente lo mismo para nosotros.
Correo
Te escribimos para lo del producto: el mail de bienvenida, un resumen semanal de tu búsqueda y avisos importantes de tu cuenta. Los mandamos con Resend, que para eso procesa tu dirección de correo.
El resumen semanal se puede cortar cuando quieras, con el enlace que va al pie de ese mismo mail. Los avisos de la cuenta, como un cambio de contraseña, no se pueden cortar porque son parte del servicio.
La dirección de correo que te damos
Si la activás, te damos una dirección propia terminada en @foliomail.me para usar en tus postulaciones. Sirve para que las respuestas lleguen todas a un lugar y para que el tablero se mueva solo cuando una empresa te contesta.
Lo que pasa con lo que llega ahí, dicho completo: se guarda el cuerpo del mensaje en tu cuenta, se lo lee un modelo de lenguaje para decidir si es una invitación a entrevista, un rechazo o un aviso automático, y se te reenvía a tu casilla de siempre. Los archivos adjuntos viajan con ese reenvío tal como llegaron.
Ese mensaje lo escribió otra persona, así que también hay datos suyos adentro: su nombre, su dirección y lo que haya escrito. Lo guardamos porque es tuyo el proceso del que forma parte, no lo usamos para nada más, y no se lo mostramos a nadie fuera de tu cuenta.
Se borra con tu cuenta, como todo lo demás. Y si preferís no tener la dirección, no la actives: el producto entero funciona sin ella.
Medición
Las visitas de este sitio las contamos con una herramienta propia, alojada en nuestro mismo servidor. Esa no usa cookies y no arma un perfil tuyo: cuenta páginas vistas y de qué sitio viniste, y nada de eso permite identificarte ni seguirte a otro lado. Corre siempre y no te preguntamos nada, porque no hay nada que preguntar.
Aparte de eso hacemos publicidad, y ahí sí hay terceros. Cuando llegás desde un anuncio de Meta, de LinkedIn o de Reddit, esas plataformas quieren saber si el anuncio sirvió, y para eso ponen una cookie. Eso te lo preguntamos con un cartel la primera vez, y no cargamos nada hasta que digas que sí. Si decís que no, el sitio funciona exactamente igual y nosotros seguimos contando visitas con lo nuestro.
Dos precisiones que importan más de lo que parecen. La primera: esto pasa en dametrabajo.com y no adentro de la aplicación. En app.dametrabajo.com no hay ningún píxel de publicidad, así que ni Meta ni LinkedIn ni Reddit ven qué avisos mirás, qué sueldo pusiste ni a qué país querés irte. La segunda: si te registrás o pagás, y solo si aceptaste el cartel, le avisamos a esa plataforma desde nuestro servidor que la persona que hizo clic en su anuncio terminó convirtiendo. Va tu correo cifrado de forma irreversible, que es como esas plataformas cruzan la conversión, y no va nada de tu perfil, tu CV ni tus postulaciones.
Si dijiste que no, tampoco mandamos eso. La respuesta que diste en el cartel viaja con vos hasta el servidor y es la que decide, no una casilla aparte.
Cuando reportás un error
El botón de reportar un error manda tu comentario, la sección en la que estabas, los últimos errores técnicos que hubo en la página y, si la sacaste, una captura de pantalla. La captura la tomás vos: el navegador te pregunta primero qué querés compartir, y podés no mandar ninguna.
Eso sí lo leemos nosotros, que es todo el punto de un reporte. Tené en cuenta que si la captura muestra datos de tu pantalla, esos datos van en el reporte.
Cuando algo se rompe y no lo reportás
La mayoría de los errores no los reporta nadie: pasan, la persona vuelve a intentar y sigue. Para poder arreglarlos usamos dos herramientas dentro de la aplicación, y conviene decir exactamente qué ven.
- Sentry recibe el error técnico: el mensaje, en qué línea del programa pasó y qué pantalla estabas usando. Le sacamos el correo, el texto de los campos y cualquier cosa que hayas escrito antes de mandárselo.
- LogRocket graba cómo se movió la pantalla, para poder ver qué llevó al error. Se graba la forma de la página, no su contenido: todo el texto y todo lo que escribís sale enmascarado, así que en la grabación tu CV, tus sueldos, tus mensajes y tus notas se ven como bloques grises.
Las dos corren solo dentro de la aplicación y no en este sitio. Las dos son servicios de terceros, en Estados Unidos, y las dos tienen la instrucción de borrar lo que reciben a los treinta días.
Si preferís que no te grabemos, escribinos a hola@dametrabajo.com y lo apagamos para tu cuenta. No afecta en nada al resto del producto.
Pagos
Hay tres formas de pagar y ninguna hace pasar los datos de tu tarjeta por nuestros servidores. De tu suscripción guardamos qué plan tenés, si está al día y hasta cuándo, y los últimos cuatro dígitos de la tarjeta cuando el medio nos los devuelve —para que reconozcas el cargo en tu resumen y por ninguna otra razón—.
Mercado Pago, en pesos: los datos de la tarjeta se cargan del lado de ellos.
Paddle, en dólares: acá Paddle no es solo el procesador, es el vendedor legal de la suscripción. Tus datos de facturación son de ellos y se rigen por su política de privacidad; a nosotros nos llega que pagaste, qué plan y hasta cuándo.
USDC, en criptomonedas: la transferencia va a una dirección nuestra en la red Solana. Tené presente que eso es público: cualquiera que mire la red ve el monto y las dos direcciones. Nosotros no sabemos de quién es la billetera salvo que nos lo digas vos al reclamar el pago.
Cuánto tiempo lo guardamos
Mientras tengas cuenta. Si la borrás, se borra todo lo tuyo con ella: perfil, postulaciones, documentos y contenido. No queda una copia nuestra, más allá de las copias de seguridad del servidor, que rotan solas y se pisan en el plazo de un mes.
La cuenta la cerrás vos, desde Perfil, y se borra en el momento. También podés escribirnos a hola@dametrabajo.com desde la dirección de tu cuenta para pedirnos una copia de todo lo que tenemos tuyo, que corrijamos algo que esté mal, o que dejemos de escribirte.
Qué queda cuando cerrás la cuenta
Se borra todo lo tuyo. Lo que queda es una línea sin dueño: el mes en que empezaste, cuántas veces te postulaste, cuántas respuestas tuviste, si conseguiste trabajo y a las cuántas semanas, qué plan tenías y el país que declaraste.
No lleva tu correo, ni tu nombre, ni ningún identificador que permita volver a vos. Guardamos el mes y no el día justamente por eso: una fecha exacta, cruzada con cualquier otra cosa, vuelve a señalar a una persona.
Lo hacemos por una razón concreta y conviene decirla: quien consigue trabajo es quien se da de baja, así que sin esto la única gente cuya historia podríamos contar sería la que no consiguió. Es lo que nos permite saber —y decir con números— si el producto sirve. Te preguntamos si conseguiste trabajo al cerrar la cuenta, y contestar es opcional.
Menores
El producto es para personas mayores de 18 años y no está pensado para menores. No pedimos ni buscamos datos de menores de edad.
Si esto cambia
Cuando cambie algo de fondo, cambia la fecha de arriba y te lo avisamos por correo antes de que aplique. No cambiamos las reglas para atrás y en silencio.
¿Dudas?
Escribinos a hola@dametrabajo.com y te contestamos.